lunes, 30 de septiembre de 2013

5: Pronostico: huracanes emocionales

No me cabe la menor duda que cuando deseas algo con todo tu ser, el universo completo conspira a tu favor, a menos de que tengas cuentas pendientes con el karma, entonces es justo en ese momento cuando te lo cobra. Pero pensar que mi leucemia era cosa del karma era ilógico, no he sido tan mala, quiero pensar que puede ser un cobro por adelantado y entonces significa que viviré muchos años y le haré malas jugadas a las personas, pero al pasar por este proceso aprendes a apreciar y valorar la presencia y momentos con las personas que amas.
Cuando pasas por momentos difíciles tu ser se parte en dos, una parte quiere alejar a todos, no quieres que los demás sufran contigo, y la otra parte quiere tenerlos a todos muy cerca, que te apoyen, que estén ahí para ti. Y en esa guerra de mis seres aleje a Daniel, pero un día regreso por su propia voluntad, llevando consigo lo único que sabe no puedo negarme disfrutar: tacos.

-Antes de que me arrojes un florero o cualquier cosa, solo déjame explicarte. Ademas te traje tacos.

Su voz, justo mi sonido favorito. Su sonrisa, torcida y hermosa como siempre. Si no hubiera traído tacos las cosas hubieran sido mas dramáticas, pero los que han sido internados en hospitales sabrán que la comida no es lo mejor. Solo lo vi, se que con solo mirarme el sabia exactamente lo que quería decirle, el podía ver mi alma.

-No tengo palabras para expresar lo idiota que me siento.- Dijo Daniel.- No supe como reaccionar, quería quedarme, quería abrazarte y decirte que ahí estaría, que todo saldría bien, pero no te puedo mentir, no se que sucede, no lo entiendo. Y entonces tu y tus tontos pensamientos masoquistas dándome una salida fácil para no pasar por esto. Lo siento, no debió ser así.

-¿Pensamientos masoquistas?, tienes razón, pero no quería que sufrieras, que tuvieras que verme así, y aun pienso que alejarte seria lo mas prudente, soy como una bomba de tiempo.

-Pues te ves muy delgada como para ser una bomba, mas bien serias como una rosa recién cortada.

-Tu y tu sentido del humor enfermo.

-La enferma eres tu, y no me refiero a tu leucemia.

-Si, de mis males ese es el menos importante.- Sonreí sinceramente.

En un segundo el estaba parado frente a mi, como puede tener este efecto en mi, ahora comprendo que el tiempo sin verlo fue como sufrir por abstinencia a una droga, una droga que me hacia reír, saltar, y cantar sin sentido aparente por la calle, ¿que de malo hay en ser adicta a alguien?, que yo sepa el único efecto secundario a esta acción seria un corazón roto, pero en mi estado físico creo que un corazón roto seria muy soportable, incluso mas soportable que la ausencia y soledad que sentí sin mi Daniel.

-¿Que piensas?.- Susurro mientras me acercaba a su cuerpo tomándome por sorpresa de la cintura.

-Que también eres masoquista.- Mas que palabras sonaron como un suspiro, como lo odio cuando provoca esto en mi.

-Bueno, creo que somos una buena pareja.

-¿Pareja?, Daniel, que estés aquí y no te haya corrido, no quiere decir que acepte ser tu novia o algo por el estilo.

-¿Y los tacos?, pensé que eso me daría puntos extras y por fin aceptarías.

-Daniel, estos días he pensado mucho, no sabia que pasaría, yo pensé que ya te había perdido para siempre, una parte de mi estaba feliz de que así fuera, pero otra parte deseaba que estuvieras aquí conmigo, ya sabes como soy de complicada. Pero de algo estoy segura, no te voy a amarrar a mi, no se que pasara conmigo, y no quiero que estés conmigo por lastima, pero tampoco quiero que seamos un free, pero no quiero clasificar esto, no quiero definirlo, quiero que seamos nada y todo al mismo tiempo, no se que pasara mañana, puede que un día mi cuerpo se canse de luchar y no quiero dejar un lugar vació, pero quiero disfrutar cada día como si fuera el ultimo pero con esperanza de que tendré un mañana, y quien sabe, quizá todo esto pase, lo supere y entonces realmente podamos ser algo sin miedo a destruirnos.

-Mientras pueda estar a tu lado, apoyarte y demostrarte mi amor, no me importan las etiquetas. Ademas como técnicamente no seremos nada, no tendré que recordar fechas importantes. Pero ven, siéntate y come tus tacos antes de que se enfríen.

-Huelen riquísimo, espero que no venga alguna enfermera, se supone que no puedes introducir alimentos.

-No te preocupes, se supone que tampoco es horario de visita y aquí estoy contigo.

-No te vayas, quédate conmigo.- Dije al tiempo que lo veía directamente a los ojos.- Duerme aquí, duerme conmigo. Te necesito.


Esa noche, acostados en mi cama de hospital, abrazados, yo recostada sobre su pecho, con sus brazos al rededor de mi, subiendo y bajando al ritmo de sus respiración, en ese momento por fin vi una luz al final del túnel y no precisamente la que dicen que ven los que mueren, mas bien esta luz era esperanza, era mi tranquilidad después de la tormenta, encuentro un verdadero motivo para luchar contra todo, aquí recargada en su pecho me sentía insensible, me olvide de todo lo malo, pero no sabia que después de mi tormenta, seguiría una serie de huracanes y ciclones que pondría verdaderamente a prueba mi ser y nuestro amor.

martes, 17 de septiembre de 2013

4: Tacos

Silencio. Supongo que seria ilógico esperar algo mas después de una declaración de esa magnitud. Pero bendito Murphy y sus leyes de "si algo puede salir mal, seguro saldrá mal", y claro mi caso no podía ser la excepción, cuando di vuelta en la esquina vi una figura conocida petrificada a la mitad de la calle. Era Daniel. La sangre se me fue hasta los pies, y supongo que a el le paso algo similar, pues al verlo note que estaba pálido, sin emociones en su rostro, pero todas en sus ojos.

-¿Que diablos haces aquí?- Pregunto al mismo tiempo que camino hacia el.

-Quería sorprenderte, pero creo que el sorprendido fui yo... dime que es una broma por favor.

-¿Que te hace creer que jugaría con algo así?

Y entonces me abrazo, y en ese momento ya no lo contuve mas, me aferre con fuerza a su espalda y llore, llore como hacia tanto no lo hacia, y ahora de verdad tenia una razón por la cual llorar, el solo se limito a acariciar mi cabello y besar mi cabeza. 

-Yo te voy a proteger.- susurro en un tono de voz lleno de dolor. Me dolió, no como un dolor físico, el dolor físico es superable, sabes que en cualquier momento terminara y puedes hasta acostumbrarte a vivir con dolor, pero el dolor emocional que sentí al escucharlo así, ese no se puede explicar.

-Aun tengo que hacerme unos análisis.- Dije entre sollozos.

-Esta bien, yo te acompañare, no estas sola, y no tienes porque hacer esto sola.

-Tu no tienes porque pasar por esto, esta no es tu pelea, ¿para que quieres a alguien que se esta muriendo?, no tengo nada que ofrecerte ya.

-No te estoy pidiendo nada, solo déjame estar contigo.

-NO DANIEL, no me hagas las cosas mas difíciles.

Ojala y mi tonta interna se hubiera esperado, no tengo argumentos validos para el, necesitaba tiempo para pensar buenas excusas, aunque no se que tan validas serian pues el siempre ha sabido leer mis ojos. En ese momento se me ocurrió mi único argumento valido y real.

-Ademas tu y yo, no somos nada.

Se aparto de mi para verme a los ojos, y como pude le sostuve la mirada, nunca le reclame el hecho de que mantuviéramos lo nuestro a escondidas, a final de cuentas lo permití desde un comienzo. Y entonces dijo lo que nunca creí, claro era lo que esperaba, pero muy en mi fondo sádico quería que el luchar mas por estar conmigo, que de alguna manera rogara estar a mi lado en estos momentos, pero...

-Esta bien, si es lo que quieres, hazlo tu sola, tienes razón, yo no tengo porque aguantar esto.

Y simplemente se fue, claro que era lo que quería que pasara, pero no sabia que seria así, no considere el impacto que tendría todo esto en mi, yo solo permanecí parada, sin saber que hacer, sola, como yo quería estar, pero al parecer mi cuerpo y yo no estamos de acuerdo en muchas cosas y sin previo aviso mis rodillas se doblaron y caí al tiempo que ponía mis manos en mi rostro y llore, de nuevo, pero ahora nadie acariciaba mi cabello o me besaba la cabeza, ahora estaba yo, a la mitad de la calle, que para mi suerte estaba en reparación mas adelante así que no pasaría ningún carro. 
No podía recriminarle nada, esto es lo que haría, así es como serian las cosas, no me daré por vencida, pero lo haré sola, nadie tiene que cargar con mi lucha, nadie tenia que cargar con mis demonios. Claro que una parte de mi ser deseaba estar con el, deseaba con todo mi ser tenerlo aquí, fácilmente me podía imaginar en mis quimioterapias y el a mi lado sujetando mi mano, pero sus ojos son tan claros que siempre vería el miedo y frustración.
Ahora solo queda seguir con mi plan, apegarme de verdad a el. Me levante y como si no hubiera pasado nada, emprendí de nuevo mi camino a casa.

Dos semana después de los análisis necesarios, aun no se nada de el, esto es mas difícil de lo que pensé, en 3 días tendré mi primera sesión de quimioterapia, al parecer soy joven y puedo aguantar una dosis mas alta de medicamentos, esperan que eso funcione y me de mas tiempo para recuperarme y ¨disfrutar¨ lo que me quede de vida. Los efectos secundarios de todo esto solo confirman mi decisión con Daniel, pero mi corazón me sigue traicionando con sus malditos sentimientos, lo extraño tanto, sus besos, sus brazos justo al rededor de mi cintura, su cabello despeinado entre mis dedos. Ahora se me requería estar internada, odio con todo mi ser el olor a hospital, mínimo conseguimos que me dieran un cuarto con ventana, así puedo ver a las personas reír cuando salen con sus familiares que vencieron algun mal, de alguna manera me inspira, y claro mi ipod hace mas fáciles las cosas, o mas difíciles, dependiendo la canción... como ahora:

Picture perfect memories
scatterer all around the floor
reaching for the phone ´cause
I can´t figth it anymore
and I wonder if I
ever croos your mind
for me it happens all the time

Maldita canción, solo haciéndome pensar mas en el, rasgando mas profundamente la herida que yo misma me hice ese día. Un olor diferente me distrajo y me hizo girar hacia la puerta de mi habitación al tiempo que me quitaba los audífonos.

-Antes de que me arrojes un florero o cualquier cosa, solo déjame explicarte. Ademas te traje tacos.

Su voz, justo mi sonido favorito. Su sonrisa, torcida y hermosa como siempre.

jueves, 5 de septiembre de 2013

3: El día

Después de un incomodo momento en el baño y mis primeros mechones de cabello en sus manos, no quedo mas que desprenderme de mi mayor tesoro: mi cabello. Fue necesario raparme, pues comenzaban a caer mechones mas grandes pero otros seguían en mi cabeza, lo que agudizaba mi enfermiza apariencia. Todo paso dos meses atrás, siempre he tenido buena salud, o eso pensaba yo, así que me daba mis "lujos gastronómicos", hágase notar que por "lujos gastronómicos" me refiero a comer en la calle sin fijarme si el taquero se lavo las manos antes de prepararme los tacos, o ver la limpieza del lugar, y honestamente ¿cuantas personas se lavan las manos antes de comer?, ademas confiando en mi supuesto buen sistema inmunológico ¿que es lo peor que podía pasarme?, ocho riquísimos tacos al pastor lo valen. Después de 2 días con diarrea  y fiebre pensé que seria bueno visitar a mi doctor de cabecera:

-Estefania, ¿como estas?, ¿que te trae ahora por aquí?- Su tono de voz era mas paternal que el de un doctor, pero me conoce desde pequeña así que nunca me ha molestado que me trate así.

-Pues, seria ilógico contestar que estoy bien, pues si lo estuviera probablemente no estaría aquí, ¿no cree?- Conteste con un tono un poco sarcástico, pero no groseramente.

-Tienes razón, jajajaja. Bueno dime que sucede.

-Tengo 2 días con diarrea y fiebre, seguramente una infección por comer en la calle.

-Mmmm, antes que nada vamos a actualizar tu información, súbete a la bascula por favor.

Hasta este punto la consulta parecía muy normal, seguro revisaría mi peso, presión y esas cosas que sinceramente me parecen innecesarias, si te sientes bien, estas bien y punto. Pero aun así subí a la bascula.

-Mmmm, ¿sabias que bajaste 6 kilos desde tu ultima consulta hace 2 meses?, ¿estas a dieta?

-No, ya sabe que nunca he sido quisquillosa con mi peso, y sigo comiendo lo mismo. No entiendo porque he bajado tanto. Y claro que no hago ejercicio.

-Bueno, mira, te mandare hacer unos análisis de sangre, vamos a ver como estas y seguro sabremos que tienes. Mientras tomate esto para detener la diarrea, recuerda tomar mucho liquido y procura no comer en la calle. Regresa en 3 días cuando tengas los resultados de los análisis.

-Puedo tomarme la medicina y tomar liquido, pero no prometo nada con los tacos.

-Jajajaja, tu no cambias Estefania.- Dijo con tono de desaprobación pero con cariño.

Así termino mi consulta, saliendo me fui a hacer los análisis de sangre y tal como lo predijo mi doctor, en 3 días pasaría por ellos e inmediatamente iría a mi consulta, al momento que lo cambio todo.

Tres días después pase por mis análisis, me los entregaron en un sobre blanco y no sentí curiosidad de abrirlo. Pero tuve una extraña sensación al caminar hacia el consultorio, ya no tenia fiebre y la diarrea desapareció, pero la bacteria podía seguir presente en mi sistema, así que era necesario un tratamiento.
Al llegar al consultorio tuve que esperar unos momentos en la sala de espera, con aquel sobre blanco en mis manos, es ridículo pensar ahora en ese momento, pensar que ese pequeño sobre y lo que estaba escrito daría una vuelta completa a mi vida. Tan inocente yo, pensando que lo peor podría ser una tifoidea, sin imaginar si quiera que ese documento era mi propia fecha de caducidad. Cuando ingrese con el doctor la presentación fue muy parecida a la anterior visita, pero al momento de que el abrió el sobre y leyó los resultados, supe que algo estaba mal, su rostro se palideció, dejo las hojas en su escritorio y pasos sus manos por su cabeza al tiempo que se recargaba en su asiento, y entonces sus ojos se clavaron en los míos, seguramente tratando de descifrar mi confundida expresión corporal.

-Estefania, lo que estoy apunto de decirte no es sencillo. Sabes que he sido tu doctor desde que eras una bebe, y mas que tu doctor me siento como parte de tu familia, así que esto hace mas difícil el darte esta noticia.

-Doctor, si esta es otra de sus "terapias de shock" para intentar hacerme entrar en razón sobre mi alimentación, de verdad se esta pasando de la raya.

-Ojala y así fuera, tu conteo de células sanguíneas en anormal.

-¿Que significa eso?- Pregunte muy confundida, tenia muy poco conocimiento de términos médicos y esas cosas.

-Tu médula osea esta produciendo mal tus células sanguíneas.

-Doctor, ya directo al grano por favor, que yo no entiendo nada de sus términos.- Dije totalmente desesperada, aunque la realidad era que si sabia de que me estaba hablando, pero me estaba negando a tal noticia. Esperaba en el fondo estar equivocada.

-Estefania, siento mucho tener que informarte esto, tienes leucemia.- Y así confirmo mis sospechas.

Seguro mi reacción no fue como lo esperaba, no podía hablar, no podía hacer nada, mas que mirarlo fijamente con una expresión tipo la Mona Lisa, donde no sabes si estoy viva o muerta, no podía pensar en nada, respiraba gracias al hecho de que es algo involuntario.

-¿Me voy a morir?.- Pregunte inconscientemente, pero fue lo primero que pensé.

-Eventualmente todos moriremos algún día.- Al ver mi cara de desaprobación continuo con su respuesta.- La realidad es que no puedo decirte cuanto tiempo te queda, no sabemos que tipo especifico de leucemia es, tengo una sospecha, pero necesitaras ir a un hospital para que te atiendan especialistas, probablemente te harán una biopsia de médula para determinar que tipo de leucemia tienes y que tan grave es, y así poder darte el tratamiento indicado.

-¿Me darán quimioterapia?

-No lo se, probablemente si, pero esto te lo digo como mi papel de tío que me di la libertad de adjudicarme, no como tu doctor. Muchas personas vencen la enfermedad y salen adelante, el 50% de la recuperación es tu actitud, tendrás que ser muy positiva sea cual sea el tratamiento. Por lo pronto es necesario que comas mejor, tienes anemia, efecto de la leucemia, así que necesitas comer muy bien, necesitaras mucha fuerza, dentro de tu cuerpo se esta llevando una batalla contra ti misma. Por ahora te recomendare con unos amigos en el hospital y ellos te atenderán de la mejor manera. Descansa y se fuerte. Se que andas en camión, si quieres te puedo llevar a tu casa.

-No, gracias, puedo caminar, seguro me servirá para pensar todo esto.- Literalmente estaba en shock, no sabia que hacer, estaba tratando de mantenerme lo mejor calmada que podía. Caminar me ayudara a aceptar todo esto y salir adelante.

Al salir del consultorio, actué como siempre, busque mi ipod en mi bolsa y me puse los audífonos y subí el volumen a mi música y mientras dejaba mis pensamientos aparte, pero resulta cómico y frustrante que cuando menos quieres pensar de algo mas piensas sobre ese tema, caminaba en automático tratando de respirar y mantener la compostura, pues sabia que en cualquier momento me derrumbaría en llanto y me pondría en posición fetal y lloraría, y creo que la mitad de la calle no es el mejor lugar para hacer dicha tarea. En ese momento lo único que necesitaba era llegar y tomar un largo baño, por alguna razón siempre he pensado que el mejor lugar para pensar es bajo el agua tibia. Esto era como poner fecha limite a mis sueños, y siempre he sido ambiciosa, así que prácticamente tenia mi vida planeada y ahora no se cuanto tiempo tenga. No se como le daré esta noticia a mi familia, seguro habrá llanto y palabras de frustración pero es algo que tengo que decirles, lo que no se, es como se lo diré a Daniel, espero después de mi ducha aclarar y buscar la mejor frase, algo como " Oye, ¿que tal tu día?, ¿como te fue en el trabajo?, por cierto me diagnosticaron leucemia, ¿que te parece si vamos por unos tacos o al cine?". Mientras pensaba todo esto, mi celular sonó vi la pantalla y decía "Llamada entrante de Daniel", entonces mi corazón se detuvo y sin pensarlo conteste.

-Hola.

-¿Que sucede?.- Demonios, inconvenientes de que alguien te conozca mejor que tu, hasta en un simple "hola" sabe si sucede algo y entonces conteste lo inimaginable.

-Tengo leucemia...




________________________________________________________________________________

Pues bien, me gano la inspiración  así que en un día publique esta tercera parte (: Gracias por sus comentarios, me animan mucho. Estén al pendiente para la continuación de esta historia, pues ya ven que no tengo tiempo determinado para publicar jejeje
Los que tengan google+ pueden agregarme y por ahí estar en contacto n.n

miércoles, 4 de septiembre de 2013

2: Zona de guerra

Sabia que sucedería esto, era parte del contrato no firmado obligatoriamente cuando descubrí lo que tenia, lo que no estaba en mis planes era que EL estuviera presente, justo para evitar esta escena es que decidí guardar todos mis sentimiento por el en una caja y esconderla al fondo junto con mis planes a futuro y sueños a largo plazo. Pero aquí esta con mechones de mi cabello en sus manos y una cara llena de miedo y dolor, la misma cara que puso cuando le dije mi diagnostico y las decisiones que tomaría en cuanto al inexistente "nosotros". En esta fecha me sentía como en zona de guerra, donde sabes que en cualquier momento puede caerte una bomba o una bala y simplemente morir, quizá no hoy o mañana, pero inevitablemente sabes que sucederá, aunque este conocimiento no borra la esperanza acumulada al paso de los días.
Hace 6 meses yo era como una chica normal, siempre me he considerado físicamente promedio, estatura promedio, no delgada pero tampoco gorda, nada fuera de lo normal, mi adoración: mi cabello, lo único que sentía me distinguía de las chicas "promedio", largo hasta la cintura en color castaño dorado, un poco ondulado, ademas el color quedaba perfecto con mi piel blanca.
Desde mis 15 años vivo con mi abuela, mi tía vive cerca así que la relación con mi primo Andres a sido mas como la de amigos de toda la vida, y aquí es donde entra Daniel, su mejor amigo y compañero de estudios. Daniel y yo convivimos mucho tiempo, pero al estar tan cerca de mi primo me enteraba de todas sus travesuras y su juego con las chicas, así que cuando comencé a sufrir por amor en mis relaciones amorosas, le tome cierto desprecio por la forma en que trataba a las chicas, y lógicamente me prohibí el sentir algo por el; cuando el estaba en la casa o con mi primo, evitaba su contacto a toda costa, pero bien dicen "nunca digas de esta agua no he de tomar, pues algún día te dará sed", y así paso, como buena dama en peligro el me ayudo cuando un tipo pretendió asaltarme y a partir de ahí ya no pude resistirme mas, es que es  irresistiblemente encantador, alto, espalda ancha, cabello sexymente despeinado negro, facciones maduras a su edad de 27, piel aperlada y sonrisa encantadora.
Comenzamos a salir, y me di cuenta que realmente era muy lindo, sensible, decidido, pero lo mas lindo era su mal genio, muchos dicen que algunas personas se ven mejor enojados, y así es con el, pero este mismo encanto es el que le da su mala fama con las chicas, es explosivo y a veces agresivo, pero se que jamas dañaría a una mujer. Nuestras simples charlas por facebook se convirtieron en madrugadas al teléfono, platicas y debates de temas de interés común o videojuegos y películas; algo me queda claro, si alguien te pone en sus números frecuentes del celular es porque de verdad le gustas, esa forma de hablar y colgar a los 4:30 minutos para poder hablar indefinidamente es genial. Me desarmo de una forma sutil, sin darme cuenta, y un par de meses después ya estaba dibujando corazones en las esquinas de mis libretas, o sonriendo sin sentido aparente, entonces me di cuenta, estaba enamorada. Pero no de la manera que lo hacen ahora donde dicen que aman pero quieren cambiar a la otra persona, donde se utilizan frase de " Te amo pero no me gusta que...", no, yo amo todo de el, amo la ridícula forma en que tuerce el pie cuando se desespera de estar parado o esperar, amo los ridículos episodios de ligera demencia que le da justo cuando se esta quedando dormido, amo su mal genio y tontas manías, porque aun con sus defectos sus virtudes son muchas mas, y no es lógico querer solo una parte de el o querer solo sus virtudes, quien no ama los defectos de otra persona entonces su amor es condicionado a la existencia de dichos defectos. Nuestra relación por así llamarlo la llevamos sin etiquetas, todo era perfecto, eramos los mejores amigos y compañeros, hasta que mi salud empeoro y tras lo que parecían simples exámenes de rutina por una posible infección por comer tacos en la calle, se convirtió en el peor diagnostico: leucemia. En ese momento piensas todo, y piensas nada al mismo tiempo, y fue cuando decidí cerrar mi corazón de nuevo, no podía hacerlo pasar por todo este dolor, el verlo sufrir me causaría mas sufrimiento, a mi familia no podría evitar tal dolor, pero a el si. Y es que, ¿como puede un amor sobrevivir cuando tiene fecha de caducidad?


________________________________________________________________________________
Hola, se que me tarde en escribir esta segunda parte, pero aquí esta, espero sus comentarios & solo recordando les. Esta historia NO es real, es ficticia, se me ocurrió una madrugada y aquí estoy dándole vida para saber como terminara (: Gracias por sus buenos comentarios & criticas constructivas.