martes, 17 de septiembre de 2013

4: Tacos

Silencio. Supongo que seria ilógico esperar algo mas después de una declaración de esa magnitud. Pero bendito Murphy y sus leyes de "si algo puede salir mal, seguro saldrá mal", y claro mi caso no podía ser la excepción, cuando di vuelta en la esquina vi una figura conocida petrificada a la mitad de la calle. Era Daniel. La sangre se me fue hasta los pies, y supongo que a el le paso algo similar, pues al verlo note que estaba pálido, sin emociones en su rostro, pero todas en sus ojos.

-¿Que diablos haces aquí?- Pregunto al mismo tiempo que camino hacia el.

-Quería sorprenderte, pero creo que el sorprendido fui yo... dime que es una broma por favor.

-¿Que te hace creer que jugaría con algo así?

Y entonces me abrazo, y en ese momento ya no lo contuve mas, me aferre con fuerza a su espalda y llore, llore como hacia tanto no lo hacia, y ahora de verdad tenia una razón por la cual llorar, el solo se limito a acariciar mi cabello y besar mi cabeza. 

-Yo te voy a proteger.- susurro en un tono de voz lleno de dolor. Me dolió, no como un dolor físico, el dolor físico es superable, sabes que en cualquier momento terminara y puedes hasta acostumbrarte a vivir con dolor, pero el dolor emocional que sentí al escucharlo así, ese no se puede explicar.

-Aun tengo que hacerme unos análisis.- Dije entre sollozos.

-Esta bien, yo te acompañare, no estas sola, y no tienes porque hacer esto sola.

-Tu no tienes porque pasar por esto, esta no es tu pelea, ¿para que quieres a alguien que se esta muriendo?, no tengo nada que ofrecerte ya.

-No te estoy pidiendo nada, solo déjame estar contigo.

-NO DANIEL, no me hagas las cosas mas difíciles.

Ojala y mi tonta interna se hubiera esperado, no tengo argumentos validos para el, necesitaba tiempo para pensar buenas excusas, aunque no se que tan validas serian pues el siempre ha sabido leer mis ojos. En ese momento se me ocurrió mi único argumento valido y real.

-Ademas tu y yo, no somos nada.

Se aparto de mi para verme a los ojos, y como pude le sostuve la mirada, nunca le reclame el hecho de que mantuviéramos lo nuestro a escondidas, a final de cuentas lo permití desde un comienzo. Y entonces dijo lo que nunca creí, claro era lo que esperaba, pero muy en mi fondo sádico quería que el luchar mas por estar conmigo, que de alguna manera rogara estar a mi lado en estos momentos, pero...

-Esta bien, si es lo que quieres, hazlo tu sola, tienes razón, yo no tengo porque aguantar esto.

Y simplemente se fue, claro que era lo que quería que pasara, pero no sabia que seria así, no considere el impacto que tendría todo esto en mi, yo solo permanecí parada, sin saber que hacer, sola, como yo quería estar, pero al parecer mi cuerpo y yo no estamos de acuerdo en muchas cosas y sin previo aviso mis rodillas se doblaron y caí al tiempo que ponía mis manos en mi rostro y llore, de nuevo, pero ahora nadie acariciaba mi cabello o me besaba la cabeza, ahora estaba yo, a la mitad de la calle, que para mi suerte estaba en reparación mas adelante así que no pasaría ningún carro. 
No podía recriminarle nada, esto es lo que haría, así es como serian las cosas, no me daré por vencida, pero lo haré sola, nadie tiene que cargar con mi lucha, nadie tenia que cargar con mis demonios. Claro que una parte de mi ser deseaba estar con el, deseaba con todo mi ser tenerlo aquí, fácilmente me podía imaginar en mis quimioterapias y el a mi lado sujetando mi mano, pero sus ojos son tan claros que siempre vería el miedo y frustración.
Ahora solo queda seguir con mi plan, apegarme de verdad a el. Me levante y como si no hubiera pasado nada, emprendí de nuevo mi camino a casa.

Dos semana después de los análisis necesarios, aun no se nada de el, esto es mas difícil de lo que pensé, en 3 días tendré mi primera sesión de quimioterapia, al parecer soy joven y puedo aguantar una dosis mas alta de medicamentos, esperan que eso funcione y me de mas tiempo para recuperarme y ¨disfrutar¨ lo que me quede de vida. Los efectos secundarios de todo esto solo confirman mi decisión con Daniel, pero mi corazón me sigue traicionando con sus malditos sentimientos, lo extraño tanto, sus besos, sus brazos justo al rededor de mi cintura, su cabello despeinado entre mis dedos. Ahora se me requería estar internada, odio con todo mi ser el olor a hospital, mínimo conseguimos que me dieran un cuarto con ventana, así puedo ver a las personas reír cuando salen con sus familiares que vencieron algun mal, de alguna manera me inspira, y claro mi ipod hace mas fáciles las cosas, o mas difíciles, dependiendo la canción... como ahora:

Picture perfect memories
scatterer all around the floor
reaching for the phone ´cause
I can´t figth it anymore
and I wonder if I
ever croos your mind
for me it happens all the time

Maldita canción, solo haciéndome pensar mas en el, rasgando mas profundamente la herida que yo misma me hice ese día. Un olor diferente me distrajo y me hizo girar hacia la puerta de mi habitación al tiempo que me quitaba los audífonos.

-Antes de que me arrojes un florero o cualquier cosa, solo déjame explicarte. Ademas te traje tacos.

Su voz, justo mi sonido favorito. Su sonrisa, torcida y hermosa como siempre.

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