-Estefania, ¿como estas?, ¿que te trae ahora por aquí?- Su tono de voz era mas paternal que el de un doctor, pero me conoce desde pequeña así que nunca me ha molestado que me trate así.
-Pues, seria ilógico contestar que estoy bien, pues si lo estuviera probablemente no estaría aquí, ¿no cree?- Conteste con un tono un poco sarcástico, pero no groseramente.
-Tienes razón, jajajaja. Bueno dime que sucede.
-Tengo 2 días con diarrea y fiebre, seguramente una infección por comer en la calle.
-Mmmm, antes que nada vamos a actualizar tu información, súbete a la bascula por favor.
Hasta este punto la consulta parecía muy normal, seguro revisaría mi peso, presión y esas cosas que sinceramente me parecen innecesarias, si te sientes bien, estas bien y punto. Pero aun así subí a la bascula.
-Mmmm, ¿sabias que bajaste 6 kilos desde tu ultima consulta hace 2 meses?, ¿estas a dieta?
-No, ya sabe que nunca he sido quisquillosa con mi peso, y sigo comiendo lo mismo. No entiendo porque he bajado tanto. Y claro que no hago ejercicio.
-Bueno, mira, te mandare hacer unos análisis de sangre, vamos a ver como estas y seguro sabremos que tienes. Mientras tomate esto para detener la diarrea, recuerda tomar mucho liquido y procura no comer en la calle. Regresa en 3 días cuando tengas los resultados de los análisis.
-Puedo tomarme la medicina y tomar liquido, pero no prometo nada con los tacos.
-Jajajaja, tu no cambias Estefania.- Dijo con tono de desaprobación pero con cariño.
Así termino mi consulta, saliendo me fui a hacer los análisis de sangre y tal como lo predijo mi doctor, en 3 días pasaría por ellos e inmediatamente iría a mi consulta, al momento que lo cambio todo.
Tres días después pase por mis análisis, me los entregaron en un sobre blanco y no sentí curiosidad de abrirlo. Pero tuve una extraña sensación al caminar hacia el consultorio, ya no tenia fiebre y la diarrea desapareció, pero la bacteria podía seguir presente en mi sistema, así que era necesario un tratamiento.
Al llegar al consultorio tuve que esperar unos momentos en la sala de espera, con aquel sobre blanco en mis manos, es ridículo pensar ahora en ese momento, pensar que ese pequeño sobre y lo que estaba escrito daría una vuelta completa a mi vida. Tan inocente yo, pensando que lo peor podría ser una tifoidea, sin imaginar si quiera que ese documento era mi propia fecha de caducidad. Cuando ingrese con el doctor la presentación fue muy parecida a la anterior visita, pero al momento de que el abrió el sobre y leyó los resultados, supe que algo estaba mal, su rostro se palideció, dejo las hojas en su escritorio y pasos sus manos por su cabeza al tiempo que se recargaba en su asiento, y entonces sus ojos se clavaron en los míos, seguramente tratando de descifrar mi confundida expresión corporal.
-Estefania, lo que estoy apunto de decirte no es sencillo. Sabes que he sido tu doctor desde que eras una bebe, y mas que tu doctor me siento como parte de tu familia, así que esto hace mas difícil el darte esta noticia.
-Doctor, si esta es otra de sus "terapias de shock" para intentar hacerme entrar en razón sobre mi alimentación, de verdad se esta pasando de la raya.
-Ojala y así fuera, tu conteo de células sanguíneas en anormal.
-¿Que significa eso?- Pregunte muy confundida, tenia muy poco conocimiento de términos médicos y esas cosas.
-Tu médula osea esta produciendo mal tus células sanguíneas.
-Doctor, ya directo al grano por favor, que yo no entiendo nada de sus términos.- Dije totalmente desesperada, aunque la realidad era que si sabia de que me estaba hablando, pero me estaba negando a tal noticia. Esperaba en el fondo estar equivocada.
-Estefania, siento mucho tener que informarte esto, tienes leucemia.- Y así confirmo mis sospechas.
Seguro mi reacción no fue como lo esperaba, no podía hablar, no podía hacer nada, mas que mirarlo fijamente con una expresión tipo la Mona Lisa, donde no sabes si estoy viva o muerta, no podía pensar en nada, respiraba gracias al hecho de que es algo involuntario.
-¿Me voy a morir?.- Pregunte inconscientemente, pero fue lo primero que pensé.
-Eventualmente todos moriremos algún día.- Al ver mi cara de desaprobación continuo con su respuesta.- La realidad es que no puedo decirte cuanto tiempo te queda, no sabemos que tipo especifico de leucemia es, tengo una sospecha, pero necesitaras ir a un hospital para que te atiendan especialistas, probablemente te harán una biopsia de médula para determinar que tipo de leucemia tienes y que tan grave es, y así poder darte el tratamiento indicado.
-¿Me darán quimioterapia?
-No lo se, probablemente si, pero esto te lo digo como mi papel de tío que me di la libertad de adjudicarme, no como tu doctor. Muchas personas vencen la enfermedad y salen adelante, el 50% de la recuperación es tu actitud, tendrás que ser muy positiva sea cual sea el tratamiento. Por lo pronto es necesario que comas mejor, tienes anemia, efecto de la leucemia, así que necesitas comer muy bien, necesitaras mucha fuerza, dentro de tu cuerpo se esta llevando una batalla contra ti misma. Por ahora te recomendare con unos amigos en el hospital y ellos te atenderán de la mejor manera. Descansa y se fuerte. Se que andas en camión, si quieres te puedo llevar a tu casa.
-No, gracias, puedo caminar, seguro me servirá para pensar todo esto.- Literalmente estaba en shock, no sabia que hacer, estaba tratando de mantenerme lo mejor calmada que podía. Caminar me ayudara a aceptar todo esto y salir adelante.
Al salir del consultorio, actué como siempre, busque mi ipod en mi bolsa y me puse los audífonos y subí el volumen a mi música y mientras dejaba mis pensamientos aparte, pero resulta cómico y frustrante que cuando menos quieres pensar de algo mas piensas sobre ese tema, caminaba en automático tratando de respirar y mantener la compostura, pues sabia que en cualquier momento me derrumbaría en llanto y me pondría en posición fetal y lloraría, y creo que la mitad de la calle no es el mejor lugar para hacer dicha tarea. En ese momento lo único que necesitaba era llegar y tomar un largo baño, por alguna razón siempre he pensado que el mejor lugar para pensar es bajo el agua tibia. Esto era como poner fecha limite a mis sueños, y siempre he sido ambiciosa, así que prácticamente tenia mi vida planeada y ahora no se cuanto tiempo tenga. No se como le daré esta noticia a mi familia, seguro habrá llanto y palabras de frustración pero es algo que tengo que decirles, lo que no se, es como se lo diré a Daniel, espero después de mi ducha aclarar y buscar la mejor frase, algo como " Oye, ¿que tal tu día?, ¿como te fue en el trabajo?, por cierto me diagnosticaron leucemia, ¿que te parece si vamos por unos tacos o al cine?". Mientras pensaba todo esto, mi celular sonó vi la pantalla y decía "Llamada entrante de Daniel", entonces mi corazón se detuvo y sin pensarlo conteste.
-Hola.
-¿Que sucede?.- Demonios, inconvenientes de que alguien te conozca mejor que tu, hasta en un simple "hola" sabe si sucede algo y entonces conteste lo inimaginable.
-Tengo leucemia...
________________________________________________________________________________
Pues bien, me gano la inspiración así que en un día publique esta tercera parte (: Gracias por sus comentarios, me animan mucho. Estén al pendiente para la continuación de esta historia, pues ya ven que no tengo tiempo determinado para publicar jejeje
Los que tengan google+ pueden agregarme y por ahí estar en contacto n.n
No hay comentarios:
Publicar un comentario